Camisas Fossman: 90 años de historia

CAMISAS A MEDIDA, CAMISAS HECHAS A MANO

En un mundo globalizado como lo es el nuestro, la elaboración de la ropa que vestimos se ha convertido en una industria deslocalizada y masificada que fabrica productos en serie homogéneos e impersonales. Parece difícil encontrar establecimientos cercanos y de confianza que confeccionen prendas de vestir ajustadas a las características de cada persona y que sean únicas, exclusivas y de calidad. Existe, pero, un pequeño taller en la calle Muntaner 465, en el barrio de Sant Gervasi de Barcelona, que mantiene la esencia del trabajo artesano y que preserva el oficio del sastre de toda la vida: se trata de la Camiseria Fossman.

Más de 90 años haciendo de la costura un arte y prestando servicio a todas aquellas personas que saben que la mejor camisa es la que se ajusta mejor a cada cuerpo, la que se convierte en una segunda piel: las camisas a medida y hechas a mano. Fue el abuelo Fossas quien inició ésta quimera: a él le apasionaba dibujar, crear diseños y estilos nuevos. Y así fue cómo el año 1926 hizo nacer el que seria el negocio familiar que viviría de generación en generación. Viviría y se expandiría: y es que durante los años cuarenta, su hijo, con tan solo catorce años, se incorporó al taller primero como aprendiz y después tomando las riendas, y acabó de darle al negocio el impulso necesario para consolidarlo como una camisería de referencia en la ciudad de Barcelona. Todavía conservan, cómo un tesoro en un museo, las muestras de camisas, calzoncillos y pijamas a escalas minúsculas que los aprendices tenían que confeccionar en aquella época, a modo de examen, para poder pasar a ser oficiales en toda regla.

Vicente Fossas -Via Domitia: Camisería a medida en Barcelona

Vicenç Fossas es la tercera generación de ésta saga de maestros camiseros artesanales. Él se crió entre hilos, agujas, telas, patrones y botones. Y, a pesar de haber tenido la oportunidad de estudiar, de acceder a la Universidad, des de siempre lo había tenido muy claro: su auténtica pasión y vocación era, es, el oficio de construir ropa a mano. Y con dieciséis años, al igual que su padre, se inició como aprendiz en el taller familiar.

Hacer camisas a medida y a mano ha sido, para Vicenç, un reto, un riesgo y un compromiso. En unos tiempos gobernados por el consumo abusivo, dónde prima la cantidad en lugar de la calidad, competir con las grandes marcas no es tarea sencilla. Requiere de muchas horas de trabajo, de estudio, de dedicación y de ilusión. La clave del éxito de los Fossas ha sido siempre creer en su producto y reinventarse todos los días para lograr llegar a un público adulto y también a un público joven que sepa apreciar las prendas de alta costura, exclusivas y únicas, personalizadas en formas, gustos y necesidades.

El taller de la calle Muntaner, ubicado justo debajo de la tienda, se mantiene fiel al espíritu de la sastrería familiar: la misma mesa de trabajo, las mismas tijeras de siempre, los patrones colgados en su lugar. Existe un patrón para cada cliente, porqué cada cliente es único. Y éste es el valor añadido de comprar una camisa Fossman: que Vicenç te escucha y te pregunta, quiere saber qué te gusta y qué necesitas. Y después él te cuenta y asesora: cuáles son las tallas, cuáles los mejores tejidos, qué tipo de cuello es más adecuado, qué colores se pueden ajustar mejor, qué formas… Porqué sólo un maestro artesano auténtico conoce bien los secretos de las entretelas, el arte del patronaje y la habilidad de los acabados artesanos.

Tan sólo para el cuello, es necesario tomar un mínimo de tres medidas. También se precisa tomar medidas de la caída de los hombros, de la curvatura de la espalda… Hasta diez medidas hacen falta para plasmar un patrón. Después es momento de escoger entre una selección de más de mil tejidos de máxima calidad; y escoger también los acabados: los ojales, los repuntes, el picado de las mangas, los bordados… Una vez todo decidido, el trabajo ya pasa al taller, dónde patronistas y costureras se ponen manos a la obra: un proceso de elaboración a mano que dura unas cuatro semanas. Y el resultado: una camisa de alta costura y personalizada para cada cliente.

Vicenç las ha bautizado con el nombre de Via Domitia, las camisas de Fossman, que son garantía de elegancia y comodidad. Porque somos lo que mostramos y porque somos lo que vestimos. Y porqué las cosas que se hacen con las manos y con el corazón son las que perduran en el tiempo y las que nos hacen grandes.

Por | 2018-07-18T05:21:29+00:00 abril 9th, 2018|Artículos|Sin comentarios

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